Isaac Benaor · Nº 07 · 2024
El Recuerdo del Justo
זכור הצדיק
Capítulo 1¿SUPO ABRAHAM DE LA CONCEPCIÓN DEL MESÍAS?
El nivel espiritual de nuestros patriarcas fue tan alto que incluso llegaron a personificar las directrices divinas del mundo: la gracia en Abraham, el rigor en Isaac o la misericordia en Jacob, constituyéndose así en la מרכבה merkabá, la corroza para dichos atributos. Los profetas necesitaron usar de las palabras para transmitir la voluntad de Dios a los hombres, pero en los patriarcas, bastaron sus acciones para que estas se convirtiesen en verdaderas señales para el fin de los tiempos, según se declara:
“Los acontecimientos sucedidos a los patriarcas son señales para sus descendientes (סימן לבנים simán labanim)”
Sotá 34a
Los comentaristas señalaron numerosos eventos proféticos basados en las acciones que ellos protagonizaron; y nosotros nos preguntamos: siendo esto así ¿podemos reconocer en sus hechos profecías sobre al Venida al mundo de Yeshúa y, muy especialmente sobre Su nacimiento? Pues el Maestro ya hizo mencion de esta realidad cuando dijo:
“Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver Mi día, y lo vio y se gozó”
Juan/Yojanán 8:56
Y “se gozó” (ישמח yismaj) son, precisamente, las letras de Mashíaj:
A través del presente capítulo intentaremos acercarnos, con la ayuda del Cielo, al mayor secreto espiritual de los escritos del Nuevo Pacto: la concepción de ישוע Yeshúa, y lo haremos siguiendo el camino de las señales proféticas que nos dejaron las acciones de nuestros patriarcas.
Y antes de entrar de lleno en el tema, debemos reflexionar necesariamente sobre ciertas tendencias y movimientos que buscan reducir los textos sobre la concepción del Mesías en el seno de una mujer virgen a una suerte de metáfora o parábola de muy incierta pedagogía. Durante más de doce años hemos animado a los creyentes a través de nuestros libros, cursos y videos a que ahonden en los sentidos profundos de la Biblia sin conformarse con estudiar sus niveles más simples, pues a veces, para hallar una “perla de gran precio”, se necesita cavar un campo entero. Pero esto nunca podrá anular su sentido literal y explícito, pues éste es el fundamento sobre el que se levantan los otros niveles interpretativos, los cuales se vendrían abajo si no diésemos por cierta la autenticidad de sus relatos. Dicho esto, nos preguntamos ¿qué parte del sentido literal de estos versículos no hemos entendido?
“Antes de que se juntasen ellos se descubrió que estaba en cinta del Espíritu Santo”
Mateo/Matai 1:18
O de este otro:
“¿Cómo será esto, porque no conozco varón? Y respondiendo el ángel le dijo: el Espíritu Santo descenderá sobre ti”
Lucas/Nakai 1:34
Y no nos cabe duda de que estas declaraciones pueden suscitar muchas preguntas como, por ejemplo, ¿qué significa concebir del espíritu Santo? Pero que no podamos entender en toda su extensión algún texto de la Biblia no significa que debamos prescindir de él, pasando de largo o directamente suprimiéndolo. Imagínese que hiciésemos lo mismo con todos los versículos cuyo sentido nos es oculto, sin duda tendríamos que prescindir de un buen montón de páginas. Pero calificar de “falsa” una declaración de los Escritos no es un ejercicio inocente, piense primero en el alcance de esta acción, pues hoy será esta enseñanza la que nos molesta y mañana será otra, y de ahí a la herejía la línea es muy tenue.
Aunque no la comparta, puedo entender la postura de muchos de mis compatriotas cuando niegan a los Escritos del Nuevo Pacto cualquier autoridad espiritual, lo hacen porque, sencillamente, no creen que Yeshúa sea su Mesías, pueas han crecido en un entorno religioso y cultural contrario a esos postulados; pero ¿qué ocurre con usted querido javer? Sí en verdad ha creído no puede adoptar una postura doctrinal que niegue algún contenido explícito de los Escritos, pues con esta actitud, lejos de favorecer el establecimiento del Reino de los Cielos, esta trayendo sobre el mundo el atributo de severo rigor y retrasando el regreso del Mashíaj, conforme a lo escrito:
“Porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra”
Santiago/Ya’akob 1:6
Y ya sin más preámbulos, repasemos algunos textos de la Torá donde se relatan los hechos de los patriarcas, como fue dicho:
“A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sará será su nombre […] Y te daré de ella hijo”
Génesis/Bereshit 17:15 y 16
Al poco tiempo de suceder estas cosas, le fue anunciado al patriarca el futuro nacimiento de un hijo, según lo escrito:
“Mas Yo estableceré Mi pacto con Isaac, el que Sará te dará a luz por este tiempo el año que viene. Y acabó de hablar con él y subió Dios de estar con Abraham”
Génesis/Bereshit 17:21 y 22
Intentaremos indagar en los secretos espirituales de este misterioso pasaje donde primero se declara:
“Era Abram de noventa y nueve años cuando se le apareció (וירא vayerá) el Eterno”
ídem 17:1
“El Eterno” (יהו״ה YHVH), esto es, al principio la manifestación de divinidad le vino al patriarca desde מידת החסד midat hajésed, la medida de la gracia que es el grado del Nombre “el Eterno”. Pero ¿qué leemos a continuación?
“Entonces Abram se postró sobre su rostro y Dios (אלהי״ם Elokim) habló con él”
ídem 17:3
Texto donde no aparece el Tetragrama (יהו״ה) sino el nombre אלהי״ם Elokim que es מידת הדין midat hadín, una expresión de juicio. Y aquí cabría preguntarse: ¿por qué primero Dios le habla desde el חסד Jésed y después desde el דין dín? Vemos como entre la expresión de ambos atributos está la acción del patriarca de “caer sobre su rostro” (יפל על פניו yipol al panav). En un principio Dios se le manifestó desde el grado de תפארת Tiféret-belleza, llamado “el Eterno”, pero Abram no pudo soportar ese nivel de profecía al estar aún sin circuncidar y, por eso, Dios le sigue hablando desde el grado de מלכות Maljut-Reino, en correspondencia al nombre אלהי״ם Elokim. Y a continuación de estas palabras le es cambiado el nombre al patriarca, añadiéndosele una letra ה He; asimismo, el de Sarai su esposa, quien se llamaría a partir de entonces Sará, como se dijo. Veamos ambos nombres de forma detallada:
Y vemos como ambos apelativos siguen compartiendo las dos primeras letras (ש Sin y ר Resh), que forman la palabra שר sar: príncipe:
Que, como es sabido, es uno de los nombres proféticos del Mesías, como fue dicho:
“Y llamará Su nombre (1) Admirable, (2) Consejero, (3) Dios, (4) Fuerte, (5) Padre, (6) Eterno, (7) Príncipe (שר sar), (8) Paz”
Isaías/Yeshayá 9:6
Un apelativo que también fue nombrado por el profeta Oseas, según lo escrito:
“Por cuanto los hijos de Israel estarán solos muchos días, sin rey (מלך mélej) y sin príncipe (שר sar) y sin sacrificio (זבח zébaj) […] Después volverán (ישבו yashubu) los hijos de Israel y buscarán al Eterno su Dios y a דויד David su rey, y acudirán temblando al Eterno y a Su benevolencia en los días postreros (באחרית הימים beajarit Hayamim)”
Oseas/Hoshea 3:4 y 5
Una profecía que, en su primera parte, ya tuvo un cumplimiento literal en Yeshúa, pues “por muchos días” han estado los hijos de Israel “sin rey” al rechazar a Yeshúa como el מב״ד Mashíaj ben David, esto es, sin haberlo recibido como el מלך המשיח Mélej Hamashíaj; y sin príncipe y sin sacrificio, pues tampoco lo aceptaron como el מב״י Mashíaj ben Yosef, el Siervo sufriente del Eterno, Aquel que “fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados” (Isaías/Yeshayá 53:5); quedando de esta forma “sin sacrificio”. Pero ¿qué ocurrirá en los días postreros (באחרית הימים beajarit Hayamim)? Entonces todo Israel hará תשובה teshubá volviéndose hacia su Dios a través de Su Mesías, pues “buscarán a David su rey”, de forma que su conexión con las fuentes de la expiación y de la salvación serán establecidos, no ya con el Mesías sufriente, sino con el Mesías glorificado, como nos ilustra la letra י Yod adicional del nombre David:
Una letra que nos retrotrae hasta altísimos grados de espiritualidad a nivel de כתר Kéter-Corona y חכמה Jojmá-Sabiduría, quienes comparten dicha letra en el Tetragrama.
Volvamos a los dos nombres de nuestra matriarca:
Como es sabido, cada letra del Tetragrama se halla en consonancia con una ספירה sefirá concreta, así como de un mundo spiritual determinado, según se ilustra a continuación:
El nombre שרי Saraí nos presentaría al שר Sar, esto es al Mesías en su vertiente celestial según lo escrito:
“Aquella gloria que tuve contigo antes de que el mundo fuese”
Juan/Yojanán 17:5, véase Pesajim 54a
Por su lado, e nombre שרה Sará sería la alegoría del Mesías hecho hombre, esto es, ese mismo שר Sar pero ahora manifestado en el grado de מלכות Maljut-Reino que es el ámbito del mundo material, conforme a lo dicho:
“Y aquella Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros”
Juan/Yojanán 1:14
Querido javer, no es esta la única insinuación profética de la venida al mundo del Mesías que podemos hallar בדרך רמז bedérej rémez, por la vía de la insinuación, alrededor de estas realidades, más aún, si nos acercásemos a niveles interpretativos más profundos. Volvamos a las palabras del Maestro sobre la revelación que tuvo de Él Abraham:
“Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver Mi día, y lo vio y se gozó”
Juan/Yojanán 8:56
Donde vemos como la experiencia profética del patriarca se dio en dos etapas:
Una primera percepción de lo que habría de ser la venida al mundo del Mesías, expresada por las palabras “había de ver Mi día”.
Una revelación fehaciente de este acontecimiento, según se infiere de la declaración “lo vio y se gozó”.
Al respecto, nos parece significativo que también le fuese anunciado dos veces el nacimiento de Isaac, la primera, como se dijo:
“El que Sará te dará a luz por este tiempo (למועד הזה lemoed hazé) el año que viene (בשנה האחרת bashaná ha’ajéret)”
Génesis/Bereshit 17:21
Donde se establecen unas coordenadas temporales concretas para el nacimiento de Isaac. Pero ¿qué se dijo en la segunda anunciación?
“De cierto volveré a ti según el tiempo de la vida (כעת חיה ka’et jayá) y he aquí que Sará tu mujer tendrá un hijo […] ¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado (למועד lemoed) volveré a ti, y según el tiempo de la vida (כעת חיה ka’et jayá), Sará tendrá un hijo”
Génesis/Bereshit 18:10 y 14
¿“Volveré a ti”? ¿Cuándo volvió el Eterno a visitar al patriarca? Y ¿qué relación tuvo esta visita con el embarazo de Sará? Son muchos los elementos que alegorizan una unión a nivel de los mundos espirituales, por un lado, está “el Eterno”, como la expresión de ז״א Zeir Anpín y por otro Sará, como alegoría del Maljut, quien además estaba “en la tienda” (באהל baóhel) (ídem 18:9), expresión que también estaría vinculada con esta última sefirá. Y este “tiempo de la vida” (עת חיה et jayá) que en su sentido simple aludiría a los meses de gestación, también vendría a insinuarnos el tiempo (עת et) en que vendría al mundo Aquel del que sería dicho:
“En Él estaba la vida (חיים jayim), y la vida era la luz de los hombres”
Juan/Yojanán 1:4
Y, llegados a este punto, alguien podría preguntarse: ¿por qué todas estas realidades no fueron anunciadas por los profetas de manera explícita, como por ejemplo hiciere Isaías con respecto a la muerte expiatoria del Mesías? Querido javer, resulta evidente que estas cosas están únicamente en la potestad del Santo, Bendito sea, pero además Dios demanda de nosotros fe, pues sin ella, “tampoco se persuadirían, aunque alguno se levantare de los muertos” para anunciárselo. De hecho, los que niegan la mesianidad de Yeshúa también niegan que el capítulo cincuenta y tres de Isaías se esté refiriendo al Mesías, a pesar de lo explícito de su mensaje.
Las fuentes rabínicas nos enseñan que el nombre del Mesías precede a la creación del mundo (véanse Pirké DeRabí Eliezer 3:2, Pesajim 54a, Nedarim 39b). Asimismo, durante los días de la Creación hubo realidades que solo fueron creadas a nivel de pensamiento sin que aún fuesen expresadas en el mundo natural, por citar solo algunas: el maná, el arco iris, el diluvio o las Tablas de la Ley (véase Pirké DeRabí Eliezer 3:4), pues el pensamiento de Dios es ya de por sí creativo, y todo lo que es concebido en Su voluntad (רצון ratsón) ya está creado en potencia. En este sentido, debemos pensar que el nacimiento del Mesías, junto con todos los aspectos sobrenaturales que lo acompañaron, se encontraba ya en el pensamiento y la voluntad divinas desde los seis días de la Creación. Si para engendrar un hijo de una mujer que siempre fue estéril y que además pasó con creces del tiempo biológico para la fertilidad, la Torá declara: “¿Habrá para Dios alguna cosa difícil?” Cuanto más para la venida al mundo del Mesías, cuya excelsa alma proviene de los ámbitos espirituales más elevados.
Querido javer, aunque la Venida al mundo del Mesías está rodeada de misterios supremos, no por ello debemos ser escepticos sobre la veracidad de lo textos que nos relatan Su Nacimiento. Asimismo, un suceso de este calibre no puede pasar desapercibido por el resto de la Biblia, pues sin duda son muchas las insinuaciones proféticas que allí nos hablan de este maravilloso evento, que el Santo, Bendito sea, nos de luz para conocer tan profundos secretos.
Capítulo 2¿CÓMO RETENER LA LUZ DEL MESÍAS?
Cuántos videos sobre kabalá ha visto ya? ¿qué número de libros que tratan esta temática han pasado por sus manos? Y ¿cuál ha sido su nivel de comprensión? ¿Ha podido llegar a comprender los misterios que allí se exponen? Y si achaca esta carencia a su falta de formación intelectual mucho yerra, ¿piensa acaso que Mateo-Leví por ser un publicano con un nivel cultural elevado o dominar varios idiomas entendió mejor el mensaje de ישוע Yeshúa que Shimón-Pedro que era un sencillo pescador galileo? En este capítulo le vamos a mostrar un camino muy distinto hacia la comprensión de los misterios de la Biblia: la rectificación y la elevación de su alma como la ruta más efectiva hacia la comprensión de los secretos de santidad de las Escrituras y, muy especialmente de las palabras del Maestro, pasando por la rectificación de nuestro ser espiritual, transformándolo en un כלי kelí, en un recipiente apropiado para contener toda esa luz.
Como dato preliminar repasaremos algunas nociones aplicables a los mundos espirituales en general y al ser humano en particular, comenzando por el concepto משפיע ומקבל mashpía umkabel: משפיע Mashpía comparte raíz con el verbo שפע shafoa (fluir) y con שפע shefa (fluido/abundancia), por lo que atiende al concepto “derramante” a todo aquello que nos viene dado del Cielo, y que en la קבלה Kabalá se asimilaría al concepto אור Or (luz):
Mekabel מקבל implicaría recepción, siendo de la misma raíz que la palabra קבלה kabalá, asimilándose al recipiente que recibe dicha “luz”, lo que en el lenguaje de los Sabios se denomina כלי Kelí:
Si usted únicamente estudia, pero no se propone transformar su alma en aras de la rectificación y la elevación, podría decirle que está perdiendo su tiempo, pero no es así, está haciendo algo peor que eso, está alimentando a las קליפות klipot, permitiendo que todo ese fluido sagrado se vaya directamente al otro lado por no disponer del recipiente para contenerlo.
Soy consciente de lo impopular de esta afirmación, pues, desgraciadamente, algunos creyentes en el Mesías acuden a esta sabiduría con la única intención de escuchar cosas novedosas o quizás buscando algún “atajo” que les permita acercarse a la Presencia Divina mientras permanece parado sobre un solo pie (parafraseando la célebre guemará). Pero ¿qué pensaría si le dijese que antes de aprenderse el nombre de las ספירות sefirot debe amar a su esposa “como a su propia carne” o que debe ser diligente a la hora de instruir a sus hijos en la fe en el Mesías, y que para que sus ojos espirituales sean abiertos primero debe apartar los naturales de mirar cosas inapropiadas?
Y todo esto atiende a lo dicho sobre la rectificación de nuestro כלי kelí, de nuestro recipiente spiritual, para que pueda contener la “luz”. No nos mal entienda, no le estamos diciendo que para estudiar la קבלה Kabalá ha de ser un inculto, algo así como un ignorante piadoso, pero si piensa que alguien con estudios universitarios se haya más predispuesto a la hora de entender los secretos del Cielo que alguien que no pasó de la primaria, mucho se equivoca, pues esa fue la vía de los filósofos paganos, quienes hicieron de la γνωσις gnosis y el iluminismo su propio camino hacia lo trascendente, sin embargo ¿qué dicen de esto los Escritos?
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”
1 Corintios 2:14
Una enseñanza que iría muy en la línea de esta otra:
“El cual, asimismo, nos hizo ministros competentes de un Nuevo Pacto, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, mas el Espíritu vivifica”
2 Corintios 3:6